Cuatro cosas que debes hacer si pierdes tu trabajo

- Cuando un deudor se enfrenta a la pérdida de su empleo, lo primero que debe hacer es solicitar el seguro de desempleo. No dé por sentado que no cumple los requisitos; solicítelo y permita que le aprueben o no sus beneficios. Un error que cometen muchos trabajadores desempleados es esperar demasiado para solicitar el seguro de desempleo. No cometa ese error; solicítelo en cuanto pierda el empleo.
- Crea un presupuesto preciso que incluya todos tus gastos, incluyendo tus deudas mensuales y tus ingresos (p. ej., prestaciones por desempleo, pensión alimenticia, manutención infantil, etc.). Con un presupuesto preciso, tendrás una visión clara del monto de tus gastos y de si realmente puedes afrontarlos mientras estés desempleado.
- Intente obtener una prórroga para la mayor cantidad posible de sus deudas mensuales. Algunos acreedores podrían estar dispuestos a concederle al menos 30 días de prórroga si la solicita. Pero recuerde, si es posible, obtener cualquier acuerdo por escrito. Con una prórroga de al menos 30 días para la mayoría de sus deudas, puede ganar tiempo para crear un plan para gestionar sus facturas mientras esté desempleado.
- Cuando un deudor se queda sin trabajo, puede resultarle casi imposible seguir pagando sus deudas. Si este es su caso tras perder su trabajo, es hora de considerar la bancarrota. Programe una cita con su abogado especializado en bancarrotas y muéstrele el presupuesto que creó. Recuerde que la bancarrota puede ayudarle a cancelar deudas no garantizadas, pagar deudas garantizadas en condiciones razonables o entregar bienes garantizados, como un automóvil o una casa, durante el proceso de bancarrota. Y lo más importante, la bancarrota le brinda la ventaja ante los acreedores que la mayoría de los deudores carecen cuando deciden no declararse en bancarrota.